Si choco con un jabalí, ¿quién paga?
Por regla general, el propio conductor, que solo cobra sus daños si su póliza cubre los choques con animales. Hay dos excepciones. Responde el titular del coto de caza si el accidente fue consecuencia directa de una cacería colectiva de caza mayor de ese mismo día o que acabó doce horas antes. También puede responder el titular de la carretera si no reparó a tiempo la valla o no puso la señal de animales sueltos en un tramo con muchos accidentes de este tipo.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueCuándo responde otro
- El titular del aprovechamiento de caza o, si no lo hay, el propietario del terreno, si hubo una cacería colectiva de caza mayor ese día o en las doce horas anteriores y el accidente fue su consecuencia directa. Normalmente se le reclama por la vía civil. Hágalo antes de que pase un año desde el accidente, para no tener que discutir el plazo.
- El titular de la vía, que puede ser el Estado, la Generalitat, una diputación o un ayuntamiento, si la valla estaba rota y no se reparó en plazo o si faltaba la señal en un tramo con muchos choques. Se le reclama como responsabilidad de la Administración, en un año. En una autopista de peaje también se puede reclamar a la concesionaria.
- En Barcelona, un juzgado rechazó en 2024 una reclamación porque el tramo no tenía la siniestralidad suficiente según los criterios del Servei Català de Trànsit.
Qué hacer en el momento
- Llame al 112 y pida que la policía haga el atestado.
- Haga fotos del animal, de los daños, de la valla y de las señales.
- Pregunte o anote si había una batida o cacería en la zona ese día.
Su propio seguro
El seguro obligatorio no cubre los daños de su coche ni sus lesiones como conductor. Para los daños del coche hace falta un todo riesgo o una garantía de choque con animales, que algunas pólizas de terceros ampliados incluyen. Para sus lesiones, un seguro del conductor. Sus pasajeros heridos sí cobran del seguro obligatorio de su coche.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.