Si di positivo en alcohol, ¿puede mi seguro reclamarme lo que pagó?
Sí, si el accidente se debió a que conducía bajo los efectos del alcohol. La aseguradora tiene que pagar a las víctimas, pero después puede reclamar lo pagado al conductor, al propietario y al asegurado en el plazo de un año desde que pagó. La ley habla de daños debidos a la conducción bajo la influencia del alcohol, así que hay buenos argumentos para sostener que no basta con dar positivo y que la aseguradora tiene que probar que el alcohol influyó en el accidente. Además, la póliza suele excluir sus propios daños en ese caso, aunque esa exclusión solo vale si está destacada y firmada aparte.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueLo que paga la aseguradora
- Siempre, los daños a las víctimas, también a un pasajero que supiera que usted había bebido, aunque a este se le pueda rebajar la indemnización por haber aceptado ir con usted.
- Sus propios daños y sus lesiones, solo si la póliza no los excluye de forma válida.
Cuándo puede reclamarle lo pagado
- Si los daños se debieron a la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, o a un acto intencionado.
- Si lo pagado a las víctimas supera los límites del seguro obligatorio, que son muy altos, por ese exceso solo puede reclamarle si la póliza excluía el alcohol con una cláusula destacada y firmada aparte.
- La aseguradora tiene un año para reclamarle, desde que pagó a la víctima.
Cómo defenderse
Revise el atestado y compruebe si las pruebas de alcoholemia se hicieron con las garantías debidas. Compruebe también si el accidente se debió de verdad al alcohol o a otra causa, como una maniobra del otro conductor. Si hay un juicio penal, lo que se decida en él sobre la causa del accidente influirá en la reclamación de la aseguradora. Recuerde que conducir con más de 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado es siempre delito. Con menos también puede serlo si el alcohol afectó a su forma de conducir.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.