¿Es obligatorio ir al notario para aceptar una herencia?

Para aceptar, no. En Cataluña se puede aceptar en un documento privado e incluso sin firmar nada, solo con actuar como heredero. Pero si hay pisos, casas o terrenos, normalmente hace falta una escritura ante notario, porque la pide el Registro de la Propiedad para ponerlos a nombre de los herederos. Para renunciar, en cambio, hay que ir siempre al notario.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Formas de aceptar

La ley catalana admite dos:

  • Expresa, en una escritura ante notario o en un documento privado firmado por el heredero.
  • Tácita, cuando el heredero hace algo que solo puede hacer como heredero, como vender un bien de la herencia.

La aceptación no tiene vuelta atrás.

Cuándo hace falta el notario

  • Para inscribir pisos, casas o terrenos a nombre de los herederos. El Registro de la Propiedad pide una escritura pública. Si hay un solo heredero, a veces basta con una solicitud que él firma ante el registrador.
  • Para renunciar a la herencia. La renuncia solo vale si se hace ante notario.

Para cobrar el dinero del banco no hace falta escritura. Basta con un documento firmado por todos los herederos, siempre que se compruebe que las firmas son suyas. El Banco de España considera mala práctica que el banco exija la escritura.

Si hay deudas, conviene hacer inventario para responder de ellas solo con los bienes de la herencia. Con la ley catalana hay que hacerlo en los seis meses siguientes a enterarse de que se es heredero, ante notario o con la declaración del impuesto de sucesiones. Con el Código civil común hay que hacerlo ante notario y los plazos son otros. Si el heredero tiene los bienes, solo hay treinta días.

La escritura la cobra el notario según el arancel oficial, que depende sobre todo del valor de los bienes.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.