¿Puedo anular un seguro que acabo de contratar?

Depende del seguro y de cómo se contrató. En un seguro de vida individual de más de seis meses tiene 30 días desde que recibe la póliza para anularlo sin dar explicaciones. Si lo contrató a distancia, por internet o por teléfono, como consumidor, tiene 14 días naturales en la mayoría de los seguros y 30 en los de vida. Fuera de esos casos no hay un derecho general a arrepentirse. Lo que sí se puede es comunicar que no se quiere renovar.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Seguro de vida

  • 30 días desde que la aseguradora le entrega la póliza o el documento de cobertura provisional.
  • Hay que comunicarlo antes de que acabe el plazo, en papel o por un medio electrónico que deje constancia y se pueda conservar.
  • La cobertura termina el día del envío y le devuelven la prima, salvo la parte del tiempo en que el seguro estuvo en vigor, en los 30 días siguientes a que la aseguradora reciba su comunicación.
  • No se aplica a los seguros en los que usted asume el riesgo de la inversión.

Contratación a distancia

  • 14 días naturales desde la contratación para la mayoría de los seguros. En los de vida, 30. Si las condiciones de la póliza le llegan más tarde, el plazo empieza a contar cuando las recibe.
  • No se aplica a los seguros de viaje o de equipaje de menos de un mes, ni a los que se contratan para cumplir una obligación legal, como el seguro obligatorio del coche.
  • Solo se paga el tiempo en que el seguro estuvo en vigor. La devolución debe hacerse en 30 días como mucho.

En los demás casos

Si contrató en una oficina o con un agente un seguro de hogar, de coche o de salud, no puede anularlo sin más. Puede comunicar por escrito, al menos un mes antes del vencimiento, que no quiere renovarlo. Y si la póliza que recibe no coincide con lo que se le ofreció, tiene un mes para pedir que se corrija.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.