¿Puedo cancelar el seguro de vida de la hipoteca?

Sí, pero con consecuencias que conviene medir. Si el seguro solo servía para rebajar el tipo de interés, puede darlo de baja al vencimiento avisando con un mes de antelación. El banco le quitará la bonificación. Si la escritura le obliga a tenerlo como garantía, no puede quedarse sin seguro, pero sí cambiarlo por otro de otra compañía con una cobertura equivalente, que el banco tiene que aceptar. Si lo acaba de contratar y es un seguro individual, tiene 30 días desde que le entregaron la póliza para anularlo sin dar explicaciones.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Si solo bonificaba el tipo

  • Compruebe en la escritura cuánto sube el tipo si deja el seguro.
  • Compare ese aumento con lo que paga de seguro cada año.
  • Comunique la baja por escrito al menos un mes antes del vencimiento anual, a la aseguradora y al banco.

Si es obligatorio

  • Busque otro seguro con la misma cobertura y el mismo capital, con el banco como beneficiario por la deuda pendiente.
  • Presénteselo al banco antes del vencimiento. No puede rechazarlo si es equivalente, ni cobrarle por revisarlo, ni empeorar el préstamo.
  • El banco está obligado a aceptarlo en las hipotecas firmadas desde el 16 de junio de 2019 y en las anteriores modificadas o cambiadas de banco después. En una más antigua, mire antes lo que dice la escritura.

Antes de cancelar

Piense en lo que protege. Si muere, o queda incapacitado y la póliza lo cubre, el seguro paga la deuda pendiente y su familia conserva la casa. Si tiene problemas de salud o ya tiene cierta edad, puede que otra compañía no le asegure igual. No cancele uno sin tener el otro firmado y aceptado por el banco. Si pagó una prima única por varios años, pregunte qué parte le devuelven, porque fuera de la cancelación del préstamo depende de la póliza.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.