¿Qué seguros me puede exigir el banco para la hipoteca?

Puede exigirle el seguro de daños de la vivienda hipotecada, que es obligatorio. También puede pedirle un seguro que garantice el préstamo, como el de vida. Pero no puede obligarle a contratarlos con la compañía que él proponga. Tiene que aceptar las pólizas de otras aseguradoras que ofrezcan condiciones y coberturas equivalentes, al contratar y en cada renovación, sin cobrarle nada por revisarlas ni empeorar el préstamo. Lo que sí puede es ofrecerle un tipo de interés más bajo si contrata sus seguros.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

El seguro de daños

  • La vivienda hipotecada tiene que estar asegurada contra incendio y otros daños.
  • La suma asegurada debe coincidir con el valor de tasación, sin contar el suelo.
  • Puede contratarlo con la compañía que quiera. El banco suele figurar como beneficiario.

El seguro de vida

  • El banco puede pedirlo como garantía del préstamo, pero tiene que aceptar el de otra compañía si la cobertura es equivalente.
  • No puede cobrarle comisiones por analizarlo ni empeorar las condiciones del préstamo por elegir otra compañía.
  • El derecho a llevar las pólizas a otra compañía es de la ley de crédito inmobiliario de 2019. Vale para las hipotecas firmadas desde el 16 de junio de 2019 y para las anteriores modificadas o cambiadas de banco después. En una más antigua, mire lo que dice la escritura.

Las bonificaciones

  • El banco puede rebajar el tipo de interés si contrata con él seguros u otros productos. Es legal, pero debe ofrecerle también el préstamo sin ellos y explicarle qué pasa si los cancela.
  • Compare el ahorro en intereses con lo que cuestan los seguros cada año. A veces sale más caro el seguro que lo que se ahorra.
  • Si renuncia después a esos seguros, el banco puede quitar la bonificación.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.