¿Puedo cobrar la indemnización en dinero en lugar de que me reparen?
Como regla, sí. La ley dice que la aseguradora paga la indemnización y que solo puede sustituirla por la reparación o la reposición del objeto cuando la naturaleza del seguro lo permite y el asegurado lo consiente. Muchas pólizas de hogar dicen que la compañía puede elegir. Es una cuestión discutida, pero si esa cláusula no está destacada y firmada aparte, hay buenos argumentos para exigir el dinero. Si reclama al seguro de quien le causó el daño, tiene derecho a que le paguen en dinero.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueCuánto le pagan
- Lo que valía lo dañado justo antes del siniestro, descontando el desgaste, salvo que la póliza sea a valor de nuevo o de reposición, algo frecuente en los seguros de hogar.
- Si cobra en dinero y no repara, es habitual que no le paguen el IVA. Los tribunales no se ponen de acuerdo sobre si deben pagarlo cuando quien cobra es un particular.
- Si la casa tiene hipoteca y se comunicó a la aseguradora, esta necesita la conformidad del banco para pagar. Si el banco no se presenta en los tres meses siguientes a que se le avise del siniestro, puede pagarle a usted.
Si acepta la reparación
Que la haga la aseguradora tiene ventajas, porque usted no adelanta dinero y no tiene que buscar profesionales. A cambio, depende de sus plazos. Pida por escrito el presupuesto, el plazo y la garantía. Antes de dar la conformidad, revise el trabajo y reclame por escrito lo que esté mal hecho. Si la reparación se retrasa, la aseguradora también debe intereses de demora.
Si el daño se lo causó otro
Frente a la aseguradora del causante, lo que se reclama es una indemnización en dinero que cubra todo el daño. Usted decide si repara y dónde. No tiene que aceptar que le reparen los profesionales de esa aseguradora. Lo normal es que pague el coste razonable de la reparación.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.