¿Puedo elegir el taller o tengo que ir al del seguro?
Si el daño se lo causó otro, usted elige el taller y la aseguradora del culpable le debe el coste razonable de la reparación. Con su propio seguro, la ley dice que la aseguradora solo puede reparar en lugar de pagar si usted lo consiente, así que, en principio, no puede obligarle a reparar en los talleres con los que trabaja. Lo que sí puede la póliza es dar ventajas por usar los talleres concertados, como el pago directo. Fuera de su red, puede limitarse a pagarle lo que valore el perito de la compañía, aunque si usted no está de acuerdo puede nombrar el suyo. En cualquier taller tiene derecho a un presupuesto por escrito y a una garantía de la reparación.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueCon su propia póliza
- Revise lo que dice sobre los talleres. Muchas pagan directamente solo a los concertados y, si va a otro, le reembolsan lo que valore el perito de la compañía.
- Antes de reparar, deje que el perito vea el coche y pida su valoración por escrito.
- Una condición que le recorte derechos, como probablemente lo hace una franquicia solo por ir a otro taller, tiene que estar destacada y firmada aparte.
Si el culpable fue otro
- Usted elige el taller.
- La aseguradora del culpable manda a su perito y paga la reparación. Si el presupuesto del taller es mayor, hay que justificar la diferencia, a veces con un perito propio.
- Los acuerdos entre aseguradoras no le obligan a usted. Si la aseguradora tarda en pagar, debe intereses de demora. Y no deje pasar el año que tiene para reclamarle, también en Cataluña.
Sus derechos en el taller
- Un presupuesto por escrito, válido doce días hábiles. Las averías ocultas que aparezcan se le comunican en 48 horas.
- Una factura desglosada y la devolución de las piezas sustituidas, salvo que renuncie.
- Una garantía de tres meses o 2.000 kilómetros.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.