¿Cómo se cambia el beneficiario de un seguro de vida?

Quien contrató el seguro puede cambiar el beneficiario cuando quiera, sin que la aseguradora tenga que aceptarlo. Basta con una declaración por escrito comunicada a la compañía o con hacerlo en testamento. La principal excepción es haber renunciado por escrito a esa facultad. Aunque lo haga en testamento, comuníqueselo también a la aseguradora, porque si no lo conoce y paga de buena fe al beneficiario anterior, puede quedar liberada.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Las formas de hacerlo

  • Por escrito a la aseguradora, normalmente con su formulario de cambio de beneficiario. Pida un justificante de que lo ha recibido.
  • En testamento, identificando bien la póliza con la compañía y el número.
  • En los seguros colectivos de empresa, con el formulario de la aseguradora o de la empresa.
  • No basta con decírselo de palabra al agente o al banco, ni con que el nombre aparezca en una solicitud. Tiene que constar en la póliza, en un escrito comunicado a la aseguradora o en el testamento. En principio vale la última designación hecha por cualquiera de estas vías.

Cómo designar bien

  • Ponga nombre, apellidos y DNI de cada beneficiario y el porcentaje que le corresponde.
  • Prevea quién cobra si un beneficiario muere antes que usted, por ejemplo sus hijos.
  • Tenga en cuenta lo que dice la ley de las fórmulas genéricas. “Mis hijos” incluye a todos los descendientes con derecho a heredar. “Mi cónyuge” es quien lo sea cuando usted muera. Si vive en pareja sin estar casado, designe a su pareja por su nombre, porque “mi cónyuge” puede no incluirla.

Cuándo no se puede cambiar libremente

  • Si renunció por escrito a cambiarlo. En ese caso pierde también el derecho a rescatar la póliza, pedir anticipos, reducirla o darla en garantía.
  • Si el seguro está ligado a una hipoteca o a un préstamo, el banco suele figurar como primer beneficiario por la deuda pendiente y normalmente no se le puede quitar sin su acuerdo mientras haya deuda. Lo que sobre sí puede ir a quien usted quiera.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.