¿Cuánto paga un hermano o un sobrino por heredar en Cataluña?

Bastante más que el cónyuge o los hijos. Hermanos y sobrinos en general solo restan 8.000 euros, no tienen bonificación y el impuesto que sale de la escala se multiplica por 1,5882. Un hermano que hereda 100.000 euros paga unos 12.900. Pagan mucho menos en algunos casos, por ejemplo si tienen más de 65 años y heredan la casa donde vivían con el fallecido desde hacía dos años.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Cómo se calcula

  • Se parte de lo que recibe cada uno, valorado el día de la muerte.
  • Se restan 8.000 euros. Es la misma reducción para tíos, cuñados, suegros, yernos y nueras.
  • Al resultado se aplica la escala del impuesto, que va del 7 % al 32 %.
  • Lo que sale se multiplica por 1,5882.

Con 100.000 euros, la escala da 8.120 euros, que multiplicados por 1,5882 son unos 12.900. Con 200.000, paga unos 34.370 euros, algo más del 17 % de lo que hereda. Los primos, los hijos de los sobrinos y las personas sin parentesco no restan nada y lo que sale se multiplica por 2.

Cuándo pagan menos

  • Si heredan la vivienda del fallecido, tienen más de 65 años y convivieron con él los dos años anteriores a su muerte, pueden restar el 95 % de su valor. Tienen que conservarla cinco años.
  • Si heredan la empresa o el negocio del fallecido, pueden restar el 95 % de su valor si cumplen ciertos requisitos.
  • Si tienen una discapacidad del 33 % o más, restan además 275.000 euros. Si llega al 65 %, 650.000.
  • Si vivían juntos en una relación de convivencia de ayuda mutua, pagan mucho menos. Se prueba con una escritura ante notario firmada al menos dos años antes de la muerte o con un acta de notoriedad que acredite dos años de convivencia. Restan 50.000 euros y otros 275.000 si tienen 75 años o más. También pueden restar el 95 % de la vivienda. En general, su impuesto no se multiplica.

Son las reglas de Cataluña. Cuenta la comunidad donde el fallecido pasó más días en los últimos cinco años. Da igual dónde viva quien hereda.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.