¿Cuánto se paga por heredar la casa de los padres en Cataluña?

Muchas veces nada o muy poco. Si era la vivienda habitual del padre o la madre, los hijos pueden restar el 95 % de su valor, con un límite de 500.000 euros entre todos, siempre que la conserven cinco años. Además, cada hijo resta 100.000 euros. Del impuesto que le salga le descuentan el 60 % si hereda hasta 100.000 euros y menos cuanto más hereda. A eso se suma la plusvalía municipal.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Las reducciones

  • Vivienda habitual. Se resta el 95 % de su valor. El límite de 500.000 euros se reparte entre los herederos, pero el de cada uno nunca baja de 180.000.
  • Si el padre o la madre vivía en una residencia, cuenta como vivienda habitual la que lo era antes de ingresar, aunque después se alquilara. Si vivía en casa de un hijo, cuenta la suya si vivió en ella en los últimos diez años y no la alquiló ni la cedió.
  • Cada hijo resta 100.000 euros, o más si tiene menos de 21 años.
  • Si el hijo vende la casa antes de cinco años, tiene que pagar en un mes lo que se ahorró, con intereses. Se libra si en seis meses destina todo el dinero a comprar su propia vivienda habitual o a pagar la hipoteca de la que ya tiene.

Un ejemplo

Una madre viuda deja a sus dos hijos su piso de 300.000 euros y 40.000 euros en el banco. Cada hijo recibe 170.000. Resta 142.500 por la vivienda y 100.000 por ser hijo. No paga nada. Un hijo único que heredara una casa de 400.000 euros y 200.000 en el banco pagaría unos 6.400 euros. Aunque no salga nada a pagar, el impuesto de sucesiones se presenta en los seis meses siguientes a la muerte.

La plusvalía municipal

La plusvalía municipal se presenta en el mismo plazo. Muchos ayuntamientos la rebajan hasta un 95 % cuando los hijos heredan la vivienda del padre o la madre, si se pide dentro del plazo.

Son las reglas de Cataluña, que se aplican si el padre o la madre pasó en Cataluña más días que en ninguna otra comunidad en los últimos cinco años.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.