¿Qué es el certificado sucesorio europeo?
Es un documento que acredita en otro país de la Unión Europea quién es heredero, legatario o albacea y qué derechos tiene. Sirve, por ejemplo, para cobrar una cuenta o vender un bien en otro país sin repetir allí los trámites. No es obligatorio y no sustituye a los documentos de cada país. Normalmente lo expide el país de la Unión donde el fallecido tenía su residencia habitual. En España, el notario que declaró quiénes son los herederos o el juez que tramitó la herencia.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerquePara qué sirve
- Para demostrar quién es heredero o legatario y qué parte le corresponde.
- Para acreditar a quién se adjudicó un bien concreto de la herencia.
- Para acreditar las facultades del albacea o del administrador de la herencia.
- Para inscribir los bienes heredados en los registros de otro país de la Unión, aunque cada registro mantiene sus propios requisitos.
- Quien paga o entrega bienes a la persona que figura en el certificado queda protegido, salvo que supiera que no era cierto o lo ignorara por negligencia grave.
Cómo se pide
- Lo pide el heredero, el legatario con derechos directos, el albacea o el administrador de la herencia que lo necesite en otro país.
- Se pide normalmente en el país de la Unión donde el fallecido tenía su residencia habitual. Si vivía en España, lo expide el notario que declaró quiénes son los herederos, u otro aspecto de la herencia, o el juez que la tramitó.
- Se entregan copias que valen seis meses. Pasado ese plazo hay que pedir una prórroga o una copia nueva.
- No necesita legalización ni apostilla.
- No sirve en Dinamarca ni en Irlanda, que no aplican el reglamento europeo de sucesiones.
Lo que no hace
- No reparte la herencia ni sustituye a la escritura de aceptación y reparto.
- No hace falta si el fallecido vivía en España y todos los bienes están aquí. Si vivía en otro país de la Unión, normalmente hará falta el certificado expedido allí para acreditar en España quién hereda.
- Los impuestos se pagan aparte, según las reglas de cada país.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.