¿Qué hago si el otro conductor no quiere firmar el parte amistoso?
No se puede obligar a nadie a firmarlo. Que no se firme no le hace perder la cobertura de su seguro ni el derecho a que le indemnicen, porque la ley prohíbe a las aseguradoras oponer que no se usó la declaración amistosa. Lo que conviene es reunir todas las pruebas posibles y llamar a la policía para que haga un informe, sobre todo si hay lesiones o se discute la culpa. Después, rellene usted el parte y mándelo en siete días a su aseguradora, que localizará la del otro coche por la matrícula.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueEn el momento
- Llame a la Guardia Urbana, a la policía local o a los Mossos d’Esquadra. Su informe es una prueba muy útil y la copia es gratuita.
- Pida al otro conductor su nombre, su DNI y los datos de su seguro. Si se los enseña, haga una foto de la documentación del coche.
- Haga fotos de la posición de los coches, de los daños, de las matrículas y de las señales.
- Pida el nombre y el teléfono de los testigos.
- Si el otro conductor se va sin dar sus datos, anote la matrícula y denúncielo.
Después
- Rellene la declaración con su versión aunque solo la firme usted. Envíela a su aseguradora en siete días.
- Su aseguradora localizará la del otro coche en el fichero de vehículos asegurados.
- Si hay lesiones, vaya al médico en las primeras horas y guarde los informes.
Por qué conviene el parte firmado
Cuando los dos conductores firman, las aseguradoras aplican sus convenios y el pago de los daños del coche suele ser más rápido. Esos convenios son cosa de las aseguradoras y no pueden perjudicarle a usted. Pero no firme un parte con el que no está de acuerdo para acabar antes, porque lo que se firma es difícil de discutir después. Si lo firma, revise el dibujo y las casillas marcadas y escriba en las observaciones lo que no comparta.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.