Si mi perro muerde a alguien, ¿lo paga mi seguro?
Normalmente sí, si tiene un seguro de hogar con responsabilidad civil familiar que incluya los animales domésticos, o un seguro específico para el perro. La ley hace responder a quien tiene el perro de los daños que cause, aunque se le escape y aunque no haya tenido ningún descuido, salvo que el daño se deba a la propia víctima o a una fuerza mayor. Muchas pólizas de hogar excluyen los perros potencialmente peligrosos, que necesitan su propio seguro. Si su póliza no cubre al perro, tendrá que pagar usted.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueLo que dice la ley
- Responde quien posee el perro o se sirve de él, aunque se le escape o se pierda. Si lo paseaba otra persona, también puede responder ella.
- Solo se libra si el daño se debió a una fuerza mayor o a la culpa de quien lo sufrió, por ejemplo si provocó al animal.
- Quien ha sido mordido puede reclamar directamente a su aseguradora. Usted está obligado a decirle qué seguro tiene y qué cubre.
- Si la mordedura fue en Cataluña, hay tres años para reclamar. En el resto de España, uno.
Lo que dice la póliza
- Mire si su seguro de hogar incluye la responsabilidad civil por animales domésticos, con qué límite y si tiene franquicia.
- Compruebe si excluye a los perros potencialmente peligrosos o a determinadas razas. Los potencialmente peligrosos necesitan un seguro obligatorio, que puede ser específico o una ampliación declarada en la póliza de hogar, siempre que identifique al perro y llegue a la cobertura mínima legal.
- Suelen quedar fuera los perros que se usan para trabajar o para cazar y los daños a sus propios familiares.
Qué hacer si ha mordido a alguien
- Dé sus datos y los de su seguro a la persona mordida.
- Dé parte a su aseguradora en siete días.
- Tenga a mano la cartilla sanitaria del perro y los datos de su microchip, porque se los pedirán.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.