¿Cómo saber si el fallecido hizo testamento?

Pidiendo el certificado de últimas voluntades al Ministerio de Justicia. Se puede solicitar pasados quince días hábiles desde la muerte, unas tres semanas. Dice si la persona hizo testamento y ante qué notario. Con ese dato, quien tenga derecho puede pedir una copia del testamento al notario.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

El certificado de últimas voluntades

  • Puede pedirlo cualquier persona.
  • Se pide por internet con certificado digital o Cl@ve, en una oficina del Ministerio de Justicia, como la de Barcelona, o por correo. Salvo por internet, hay que aportar el certificado literal de defunción. Se paga una tasa de pocos euros.
  • Indica los testamentos que hizo ante notario, con la fecha y el notario de cada uno. Si hay varios, el último deja sin efecto los anteriores, salvo que diga otra cosa.
  • El notario lo pide siempre para tramitar la herencia, haya o no testamento.

Cómo conseguir el testamento

Con el certificado se acude al notario que autorizó el último testamento o, si ya no ejerce, al que guarde ahora sus documentos. Pueden pedir una copia estas personas:

  • Las que nombra el testamento, como herederos, legatarios o albacea.
  • Los hijos o, si no hay, los padres.
  • Quienes heredarían sin ese testamento, por ley o por uno anterior.

Si el certificado no indica ningún testamento

Puede que no hiciera testamento, que lo escribiera a mano o que lo otorgara ante un notario extranjero. El testamento escrito a mano normalmente no aparece en el registro, así que conviene buscar entre sus papeles. Si aparece, hay que llevarlo a un notario en los cuatro años siguientes a la muerte, o en cinco si se aplica el Código civil común. Pasado ese plazo ya no vale. Si no aparece ninguno, la herencia se reparte según la ley y hay que tramitar una declaración de herederos ante notario.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.