¿Cómo saber si un familiar fallecido tenía seguro de vida?

Pida el certificado del Registro de Contratos de Seguros con Cobertura de Fallecimiento, que expide el Ministerio de Justicia. Puede solicitarlo cualquier interesado cuando han pasado 15 días hábiles desde la muerte, por internet, con cita previa o por correo, a cambio de una tasa de pocos euros. El certificado dice en qué seguros de vida o de accidentes figuraba como asegurado y con qué compañías, pero no quién es el beneficiario ni cuánto cubren. Eso hay que preguntarlo a cada aseguradora, que no tiene obligación de buscar a los beneficiarios.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Cómo pedirlo

  • Por internet, en la sede electrónica del Ministerio de Justicia, con Cl@ve y pago de la tasa en línea. Solo es posible si la muerte es posterior al 2 de abril de 2009 y no está inscrita en un juzgado de paz.
  • En persona, con cita previa en las gerencias territoriales de Justicia, o por correo, con el impreso original de la tasa y, cuando no se admite por internet, el certificado literal de defunción.
  • El Ministerio tiene siete días hábiles para expedirlo, aunque lo normal es tenerlo en uno a tres días. Una vez disponible, hay 90 días para descargarlo.
  • Pida a la vez el certificado de últimas voluntades, que dice si había testamento y ante qué notario se otorgó. Las aseguradoras suelen pedir los dos para pagar.
  • Los datos se conservan cinco años desde la muerte, así que no lo deje para más adelante.

Qué hacer con el certificado

  • El certificado solo dice qué seguros había y con qué compañías. No dice quién es el beneficiario ni cuánto se cobra.
  • Escriba a cada compañía que aparezca, con el certificado de defunción, para preguntar si usted es beneficiario. Si no lo es, la compañía solo le dirá eso, sin darle más datos.
  • Que aparezca un seguro no significa que usted tenga algo que cobrar. El beneficiario puede ser otra persona o el seguro puede no cubrir esa muerte.

Si el certificado no dice nada

Aun así puede haber un seguro. No aparecen los seguros con que las empresas cubren sus compromisos por pensiones, los de algunas mutualidades de empresa o de colegios profesionales, los que la compañía comunicó sin el DNI del asegurado ni, probablemente, aquellos en los que el banco es a la vez tomador y beneficiario, como algunos ligados a préstamos. Tampoco los seguros de accidentes que se obtienen al pagar un viaje con tarjeta, mientras nadie haya dado parte. Revise los extractos del banco en busca de recibos de primas, la escritura de la hipoteca y los contratos de préstamos y tarjetas. Pregunte también en la empresa donde trabajaba, porque el convenio colectivo puede incluir un seguro de vida o de accidentes.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.