Si el vecino que me causó daños no tiene seguro, ¿me paga el mío?
Sí, si su seguro de hogar cubre ese tipo de daño, por ejemplo los daños por agua. Su aseguradora le paga según su póliza aunque el vecino no tenga seguro. Después le reclama a él lo que haya pagado. Lo que su póliza no cubra, como la franquicia, puede reclamárselo usted al vecino, que responde con su patrimonio. Si usted tampoco tiene seguro, tendrá que reclamar todo al vecino.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueSi tiene seguro de hogar
- Dé parte a su aseguradora en los siete días siguientes y dígale que el vecino no tiene seguro.
- Su compañía le paga los daños cubiertos y después reclama al vecino lo que ella haya pagado.
- La franquicia y lo que la póliza no cubra puede reclamarlo usted al vecino.
Si no tiene seguro
- Reclame por escrito al vecino. Explique qué pasó, qué daños hay y cuánto cuesta repararlos. Invítele también a negociar, porque es un paso previo a la demanda.
- Si el piso de arriba está alquilado, reclame al inquilino si la fuga se debió a un descuido suyo y al propietario si se debió al mal estado de la instalación. Si no está claro, puede dirigirse a los dos.
- Si el agua salió de un elemento común, reclame a la comunidad, que suele tener seguro.
- Si nadie paga, puede demandar. Hasta 2.000 euros no necesita abogado ni procurador.
- Tiene un año para reclamar, o tres si el hecho ocurrió en Cataluña. Una reclamación por escrito interrumpe ese plazo.
¿Es obligatorio asegurar un piso?
No hay una obligación general para los propietarios, ni en la Ley de Propiedad Horizontal ni en el Código civil catalán, aunque conviene mirar si lo exigen los estatutos de la comunidad. Si el piso está hipotecado, la normativa hipotecaria exige un seguro de daños de la vivienda, pero el banco tiene que aceptar el de cualquier compañía con coberturas equivalentes. Aunque no sea obligatorio, conviene tener un seguro de hogar con responsabilidad civil y daños por agua.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.