Acompañamos de forma estable a empresas que necesitan un asesor que conozca su actividad, su estructura y su realidad económica. Además, integramos el análisis tributario en el asesoramiento mercantil, patrimonial, inmobiliario, sucesorio y transaccional cuando la fiscalidad puede influir en la forma de estructurar o ejecutar una operación.
No concebimos el asesoramiento fiscal como la mera preparación de declaraciones. El verdadero valor aparece antes, al identificar las consecuencias fiscales de una decisión, comparar alternativas y anticipar riesgos. Una misma finalidad económica puede alcanzarse mediante estructuras jurídicas diferentes y producir consecuencias tributarias también distintas, de modo que la fiscalidad debe formar parte del análisis desde que se diseña cualquier operación.
Fiscalidad integrada en el asesoramiento jurídico
El derecho fiscal está presente, directa o indirectamente, en buena parte de las decisiones patrimoniales y empresariales sobre las que asesoramos. Una compraventa de activos, una adquisición o transmisión de participaciones, una operación inmobiliaria, una modificación societaria, una reorganización patrimonial, una sucesión o una determinada estructura contractual pueden producir consecuencias fiscales capaces de condicionar su conveniencia, su coste y su forma de ejecución.
Por ello, cuando una operación presenta una dimensión tributaria relevante, el análisis fiscal forma parte de la estrategia jurídica desde el inicio. No se trata simplemente de determinar qué impuestos deberán satisfacerse una vez cerrada la operación, sino de comprender cómo incide la fiscalidad en las distintas alternativas disponibles y de valorar conjuntamente sus consecuencias jurídicas, económicas y tributarias.
Asesoramiento fiscal continuado a empresas
Trabajamos con clientes que buscan algo más que un proveedor al que remitir periódicamente la información para preparar sus declaraciones. Nuestra forma de prestar el servicio exige conocer la actividad de la empresa, su estructura, sus operaciones habituales y las cuestiones que pueden afectar a su fiscalidad. Ese conocimiento continuado nos permite responder con mayor rapidez, anticipar incidencias y valorar las consecuencias fiscales de cada decisión antes de que sea irreversible.
Asumimos el seguimiento de las obligaciones fiscales periódicas y anuales de la empresa, la revisión de su situación tributaria, el análisis de las consultas que surgen en la actividad ordinaria y el asesoramiento en operaciones o circunstancias que requieren un tratamiento específico. Cuando la empresa dispone de estructura interna propia, el servicio comprende asimismo el apoyo a sus departamentos financieros, fiscales y administrativos.
Procedimientos tributarios, inspecciones y defensa frente a la Administración
El asesoramiento fiscal continuado incluye también la asistencia a la empresa en sus relaciones con la Administración tributaria. Representamos y defendemos a nuestros clientes en procedimientos de gestión, comprobación e inspección, analizando tanto las cuestiones tributarias discutidas como la documentación contable, contractual y societaria de la que deriva la posición de la empresa.
Si una liquidación, una sanción u otro acto tributario debe impugnarse, preparamos los recursos y reclamaciones económico-administrativas correspondientes y, cuando es necesario, intervenimos en la posterior vía contencioso-administrativa. En estos procedimientos adquiere especial valor la integración de la práctica fiscal con nuestra experiencia procesal y con el conocimiento previo que tengamos de la empresa. Una inspección tributaria no siempre puede analizarse únicamente desde la norma fiscal, porque a veces los hechos examinados proceden de contratos, operaciones societarias, relaciones con socios, activos o decisiones empresariales cuya correcta interpretación jurídica resulta determinante.