¿Cuánto vale el usufructo y cuánto la nuda propiedad?

Para el impuesto, el usufructo para toda la vida vale un porcentaje del bien igual a 89 menos la edad del usufructuario, con un mínimo del 10 % y un máximo del 70 %. La nuda propiedad vale el resto. Si el viudo tiene 75 años, el usufructo de un piso de 300.000 euros vale el 14 %, es decir, 42.000 euros. La nuda propiedad de los hijos vale 258.000. El usufructo por un tiempo fijo vale el 2 % por cada año, también hasta el 70 %.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Algunas edades

  • Con 65 años, el usufructo vale el 24 % y la nuda propiedad el 76 %.
  • Con 70 años, el 19 % y el 81 %.
  • Con 75 años, el 14 % y el 86 %.
  • Con 79 años o más, el 10 % y el 90 %.

Para qué sirve

  • Para el impuesto de sucesiones. El viudo paga por el valor de su usufructo y los hijos por el de la nuda propiedad, aunque con el porcentaje del impuesto que les tocaría por la propiedad entera.
  • Para repartir el precio si se vende el bien entre todos. Si se reparte de otra forma, Hacienda puede tratar la diferencia como una donación.
  • Para saber lo que pagarán los hijos cuando se extinga el usufructo, porque entonces pueden tener que completar el impuesto.
  • Para valorar el derecho de uso o de habitación de una vivienda, con las mismas reglas aplicadas sobre el 75 % de su valor.

El valor entre la familia

La tabla es la del impuesto. Entre la familia se puede pactar otra cosa, por ejemplo al cambiar el usufructo del viudo por otros bienes, pero conviene que el acuerdo no se aleje mucho de la tabla para que Hacienda no vea una donación encubierta. En Cataluña, si no hay testamento, es el viudo quien decide si cambia su usufructo de todo por la cuarta parte del valor de la herencia en propiedad más el usufructo de la vivienda familiar. Tiene un año desde la muerte para hacerlo.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.