¿Qué pasa si un testigo no se presenta a un juicio?

Depende de si el juzgado le había citado o de si la parte que lo propuso se había comprometido a llevarlo. Si estaba citado y falta sin haber avisado, el juez oye a las partes y decide si suspende el juicio o sigue adelante, normalmente según lo importante que sea su declaración. Al testigo que falta sin justificación se le puede imponer una multa de 180 a 600 euros y, si hace falta, se le vuelve a citar. Si era la parte la que tenía que llevarlo, lo normal es que el juicio siga sin él y que esa parte se quede sin su declaración.

José Manuel Alburquerque

Alburquerque Abogados

Si el juzgado lo había citado

Al proponer la prueba, cada parte dice qué testigos llevará ella misma y cuáles tiene que citar el juzgado. Si falta un testigo citado sin haber dado antes ninguna excusa, el juez, después de oír a las partes presentes, decide si el juicio se suspende o continúa. Si el juicio ya ha empezado, solo puede interrumpirse por esa ausencia cuando el juez considere imprescindible la declaración. En ese caso se fija una nueva fecha lo antes posible.

Si el testigo había avisado de que no podía ir, por ejemplo por una enfermedad justificada, el juez valora la excusa y puede señalar otra fecha o acordar que declare en su domicilio o por videoconferencia.

Al testigo que falta sin causa justificada, el juez puede imponerle una multa de 180 a 600 euros, después de darle cinco días para explicarse. Además, le requiere para que comparezca cuando se le vuelva a citar, con la advertencia de que, si no lo hace, se podrá proceder contra él por desobediencia a la autoridad.

Si la parte tenía que llevarlo

Cuando una parte se compromete a presentar ella misma al testigo, el juzgado no le cita y, si no aparece, no hay multa. Lo normal es que el juez no suspenda el juicio y que la parte pierda esa declaración, porque le tocaba a ella asegurarse de que acudiera. Por eso, si no hay plena seguridad de que un testigo importante vendrá por su cuenta, conviene pedir que lo cite el juzgado y dar bien sus datos para que la citación le llegue.

Si el juicio sigue sin el testigo

Si el juez decide continuar sin un testigo citado y la parte no tuvo la culpa de su ausencia, todavía quedan dos vías. En el juicio ordinario, el que se sigue sobre todo en las reclamaciones de más de 15.000 euros, puede pedirse que declare después, como diligencia final antes de la sentencia. Y en cualquier juicio, si la declaración no llega a hacerse, puede pedirse en el recurso de apelación, si la sentencia se puede apelar. Para conservar esas opciones, conviene que el abogado deje constancia en el juicio de que no renuncia a ese testigo.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.