Si mi abogado dejó pasar un plazo, ¿puedo reclamar a su seguro?
Sí. Puede reclamar directamente a la aseguradora de responsabilidad civil del abogado, un seguro que en Cataluña está obligado a tener o a sustituir por una garantía equivalente. Lo que se indemniza no suele ser lo que pedía en el pleito perdido, sino la oportunidad que perdió de ganarlo. Los tribunales estiman qué probabilidades de éxito tenía y, según ellas, fijan la indemnización. Si el asunto estaba claramente perdido, puede no haber indemnización.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueQué hay que probar
- Que el abogado no actuó con la diligencia debida, por ejemplo al dejar pasar el plazo para demandar o para recurrir. Su obligación es poner los medios, no ganar el pleito.
- Que eso le causó un daño, porque perdió la ocasión de que un juez estudiara su asunto.
- Qué probabilidades razonables de éxito tenía. Para eso suele hacer falta el informe de otro abogado.
Cómo se reclama
- Pida al abogado por escrito los datos de su seguro. Está obligado a dárselos. El colegio de abogados también puede informarle de la póliza colectiva de sus colegiados.
- Reclame por escrito al abogado y a la aseguradora cuanto antes, porque estas pólizas suelen cubrir solo las reclamaciones hechas mientras están en vigor o en un plazo limitado después.
- Si el abogado trabajaba en un despacho organizado como sociedad profesional, reclame también a la sociedad, que tiene que tener su propio seguro.
- Antes de demandar hay que intentar una negociación, como exige la ley desde 2025.
Plazo
La responsabilidad del abogado frente a su cliente nace del encargo, es decir, de un contrato. En Cataluña, si el encargo se rige por el derecho catalán, el plazo es en principio el general de diez años. En el resto de España es de cinco. Normalmente cuenta desde que usted conoce el daño, por ejemplo desde que le notifican que su acción estaba prescrita o que su recurso llegó tarde. Aun así, no espere, por lo que se ha dicho de las pólizas.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.