Como abogados de empresa, entendemos que un asesoramiento jurídico eficaz exige algo más que conocer el derecho; exige comprender la actividad de la empresa, su organización, sus procesos, sus objetivos y la realidad económica en la que adopta sus decisiones. Por eso nos implicamos en conocer de cerca y en profundidad a cada cliente. Ese conocimiento nos permite anticipar problemas, identificar riesgos y ofrecer respuestas ágiles, prácticas y alineadas con sus objetivos. Trabajamos desde Barcelona con empresas, grupos familiares e inversores de Cataluña y del resto del territorio nacional. Nuestra aspiración es actuar como un verdadero partner jurídico, integrado en la realidad empresarial y disponible tanto para el asesoramiento continuado como para las decisiones que requieren una especial reflexión jurídica.
A esa forma de trabajar sumamos dos de las principales especializaciones históricas del despacho. Nuestro profundo conocimiento del derecho civil patrimonial aporta una base especialmente sólida para analizar y estructurar las relaciones contractuales y económicas de la empresa; y cuando el conflicto no puede evitarse, nuestra experiencia en litigación nos permite integrar desde el primer momento el análisis jurídico con la estrategia procesal.
Asesoramiento mercantil continuado y contratación empresarial
La actividad de una empresa genera diariamente relaciones jurídicas con clientes, proveedores, distribuidores, colaboradores, entidades financieras y otros operadores económicos. Conocer el negocio permite que nuestro asesoramiento no se limite a resolver consultas aisladas, sino que acompañe al cliente en la toma de decisiones y contribuya a prevenir conflictos.
Una parte esencial de nuestra práctica es la contratación empresarial. Asesoramos en la negociación, redacción, revisión e interpretación de contratos mercantiles y condiciones generales de la contratación, atendiendo no solo a su corrección jurídica, sino también a la finalidad económica de la operación, los riesgos asumidos, las garantías necesarias y las consecuencias de un eventual incumplimiento.
Nuestra experiencia comprende, entre otros, los contratos de agencia, distribución y concesión mercantil, franquicia, comisión, mediación y corretaje, suministro, compraventa, prestación de servicios, fabricación, colaboración empresarial, publicidad, arrendamiento financiero, préstamo, afianzamiento, depósito, transporte y seguro, así como la contratación bancaria. El conocimiento del derecho civil patrimonial adquiere aquí especial relevancia, porque buena parte de la contratación mercantil se construye sobre instituciones propias del derecho de obligaciones y contratos. Dominar sus fundamentos permite analizar con mayor profundidad los efectos de cada relación jurídica, anticipar escenarios de incumplimiento y diseñar mecanismos contractuales adecuados para proteger los intereses de la empresa.
Derecho societario, gobierno corporativo y pactos de socios
Acompañamos a sociedades mercantiles, socios, administradores y directivos durante toda la vida de la compañía con un asesoramiento societario continuado, adaptado tanto a las exigencias legales como a la realidad de cada empresa. Nuestra práctica comprende la constitución de sociedades, elaboración y modificación de estatutos, preparación y celebración de juntas generales y consejos de administración, adopción y ejecución de acuerdos sociales, ampliaciones y reducciones de capital, cuentas anuales, llevanza de libros societarios y demás actuaciones propias del funcionamiento de los órganos sociales.
Actuamos como letrados asesores y secretarios de consejos de administración, asistiendo a administradores y órganos de gobierno en el cumplimiento de sus obligaciones y en la valoración jurídica de las decisiones que deben adoptar.
Una parte especialmente relevante de nuestra experiencia se concentra en las relaciones entre socios. Negociamos y redactamos pactos destinados a regular la transmisión de acciones o participaciones, mayorías reforzadas, composición y funcionamiento de los órganos de administración, derechos económicos, política de dividendos, mecanismos de salida y fórmulas para prevenir o resolver situaciones de bloqueo societario.
En la empresa familiar, el asesoramiento requiere además comprender que empresa, patrimonio y relaciones personales forman parte de una misma realidad. Trabajamos con el cliente en la definición de estructuras de gobierno, continuidad y sucesión que permitan preservar el proyecto empresarial y reducir el riesgo de futuros conflictos entre socios, generaciones o ramas familiares.
Prevención y resolución de conflictos mercantiles y societarios
La mejor solución jurídica es, siempre que sea posible, la que evita que el conflicto llegue a producirse. El conocimiento continuado de la empresa nos permite detectar riesgos contractuales o societarios en una fase temprana y abordar las discrepancias mediante la negociación antes de que se conviertan en un procedimiento judicial. Cuando el conflicto no puede resolverse de manera negociada, la continuidad entre asesoramiento mercantil y litigación adquiere todo su valor. Conocer previamente la actividad de la empresa, sus contratos, su estructura societaria y los intereses económicos en juego proporciona una base especialmente sólida para definir la estrategia de defensa.
En estos casos, integramos nuestro conocimiento del derecho mercantil y del derecho civil patrimonial con la experiencia de nuestros abogados especializados en litigación civil y mercantil. Esta combinación nos permite intervenir en conflictos derivados del incumplimiento, la nulidad, la resolución o la interpretación de contratos mercantiles, así como en reclamaciones de cantidad, competencia desleal, impugnación de acuerdos sociales, controversias entre socios o entre estos y la sociedad y acciones de responsabilidad frente a administradores y consejeros.
Abogados de cabecera
La relación continuada con nuestros clientes nos permite asumir también una función que consideramos especialmente propia de una boutique jurídica, la de abogado de cabecera.
El derecho es demasiado amplio para pretender dominar todas sus disciplinas con el mismo grado de especialización. Por eso asumimos directamente los asuntos en los que podemos aportar verdadera experiencia y conocimiento. Cuando una cuestión requiere la intervención de un especialista en otra materia, ayudamos al cliente a identificar y seleccionar al profesional más adecuado para la defensa de sus intereses. Y permanecemos a su lado. Participamos en la definición de la estrategia, lo ayudamos a valorar las distintas alternativas y, cuando resulta conveniente, coordinamos la relación con el especialista. De esta manera, la empresa mantiene un interlocutor jurídico de confianza que conoce su negocio, comprende sus intereses y vela por la coherencia de las decisiones que se adoptan.