¿Qué es segregar una finca, cuánto cuesta y qué metros mínimos hacen falta?
Segregar es separar una parte de una finca para crear con ella una finca nueva en el Registro de la Propiedad. En Cataluña hace falta antes una licencia del Ayuntamiento o, si la operación no es una parcelación urbanística, una declaración municipal de que no hace falta licencia. Después se firma una escritura ante notario, que se inscribe en el Registro. No hay unos metros mínimos generales, porque en suelo urbano los fija el plan urbanístico de cada municipio y en suelo rústico no se pueden crear fincas más pequeñas que la unidad mínima de cultivo. El coste depende de la finca y suma el trabajo del técnico, la tasa municipal, la notaría, el Registro y, normalmente, el impuesto de actos jurídicos documentados de la escritura.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueQué es y qué pasos tiene
Segregar es separar una porción de una finca para formar otra. La que queda se llama finca matriz. Si se parte entera en varias, sin que quede matriz, se habla de división. Los pasos habituales son estos:
- Un técnico, como un topógrafo o un arquitecto, mide la finca y hace el plano de las fincas resultantes con sus coordenadas. La ley exige que ese plano georreferenciado se incorpore al Registro.
- Se pide el permiso del Ayuntamiento, que controla todas las segregaciones. Si la operación es una parcelación urbanística, es decir, una división que facilita construir edificios para usos urbanos, da o deniega la licencia de parcelación. Si no lo es, declara que no hace falta licencia.
- Con la licencia o esa declaración se firma la escritura ante notario y se inscribe en el Registro. El notario y el registrador tienen que comprobar que existe.
La licencia solo dice que la segregación cumple las normas urbanísticas. No resuelve los problemas civiles, como un desacuerdo entre los dueños sobre cómo repartir la finca.
Los metros mínimos
En suelo urbano, el plan urbanístico de cada municipio fija para cada zona la parcela mínima y, a menudo, otras medidas, como la fachada mínima. Por regla general no se pueden dividir las parcelas que tengan esa medida o menos, ni las que no lleguen al doble, salvo que la parte que se separa se una a una finca vecina. Antes de encargar nada, pregunte al Ayuntamiento o a un técnico qué dice el plan de esa zona.
En suelo rústico, que la ley catalana llama no urbanizable, las parcelaciones urbanísticas están prohibidas siempre. Además:
- No se puede dividir ni segregar una finca rústica si quedan parcelas más pequeñas que la unidad mínima de cultivo, que es la superficie mínima para cultivarla con un rendimiento razonable. La fija la Generalitat según la zona y es distinta para el secano y el regadío. Lo que se haga en contra es nulo.
- Hay excepciones, por ejemplo si la parte segregada se vende a un vecino colindante para unirla a su finca, siempre que ninguna de las dos quede por debajo del mínimo.
En el resto de España, la unidad mínima de cultivo la fija cada comunidad autónoma y la licencia depende de su ley urbanística.
Cuánto cuesta
No hay un precio fijo. Las partidas habituales son estas:
- El técnico que mide la finca, hace el plano y prepara la georreferenciación. Depende del tamaño y de la complejidad de la finca.
- La tasa de la licencia, que fija la ordenanza fiscal de cada Ayuntamiento.
- La notaría y el Registro, que cobran según unos aranceles oficiales que dependen sobre todo del valor de la finca.
- El impuesto de actos jurídicos documentados de la escritura, que en Cataluña es en general el 1,5 % del valor de la finca que se separa. Por ejemplo, si la parte segregada vale 100.000 euros, son 1.500 euros.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.