¿Cuánto se suele pagar de arras o de señal al comprar un piso?
La ley no fija ni un mínimo ni un máximo, así que la cantidad es la que pacten el comprador y el vendedor. En la práctica, lo habitual es entre el 5 % y el 10 % del precio. La cifra más repetida es el 10 %. Lo normal es que las arras se descuenten del precio el día de la escritura. Antes de fijar la cantidad, piense que, si las arras son penitenciales, cuanto más altas sean más le costará a cada parte echarse atrás.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueUn ejemplo
En un piso de 250.000 euros, las arras serían de 12.500 euros al 5 % y de 25.000 euros al 10 %. Si son penitenciales, que son las que permiten desistir, pasa lo siguiente:
- El comprador que se echa atrás pierde lo que entregó, 12.500 o 25.000 euros.
- El vendedor que se echa atrás tiene que devolver el doble, 25.000 o 50.000 euros, es decir, lo que recibió más otro tanto.
Si son confirmatorias, que en Cataluña son las que hay si el contrato no dice otra cosa, ninguna de las partes puede echarse atrás pagando una cantidad. Quien no cumple puede verse obligado a comprar o a vender, o a pagar los daños que cause.
Qué tener en cuenta al fijarla
- Con arras penitenciales, una señal baja facilita que el vendedor se vaya con una oferta mejor pagando el doble. Una señal alta encarece echarse atrás a los dos.
- Si necesita hipoteca, piense que los bancos suelen financiar como mucho el 80 % del valor de tasación o del precio, si es menor. Las arras saldrán de sus ahorros, igual que el resto del precio que no financie el banco, los impuestos y los gastos de la compra.
- Pague por transferencia y pida un recibo que diga quién recibe el dinero y en qué concepto.
- La reserva que piden muchas inmobiliarias antes de las arras es otra cosa. Suele ser una cantidad menor, de unos miles de euros.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.