¿Cómo y con cuánta antelación hay que avisar de la subida del alquiler?
Por escrito, indicando el porcentaje que se aplica. Vale también una nota en el recibo del mes anterior. Si el inquilino lo pide, hay que darle el certificado del INE con el índice. La ley no exige ninguna antelación, pero la nueva renta solo se puede cobrar desde el mes siguiente al aviso. Si se avisa tarde, los meses anteriores se pierden.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueQué tiene que decir el aviso
- Que la renta se actualiza según la cláusula del contrato, en la fecha en que cumple año.
- El índice y el mes que se usan, que es el último publicado en esa fecha.
- El porcentaje y la renta que resulta. Hasta el 31 de diciembre de 2027, sin un nuevo acuerdo, la subida no puede pasar del 2 % ni del IRAV, el índice que publica el INE para estas subidas. Si la renta supera el valor máximo que el sistema estatal de referencia del precio del alquiler da para esa vivienda, no hay subida.
Mándelo por un medio que deje constancia de que llegó y de lo que decía, como un burofax o un correo electrónico con acuse de recibo. La ley no exige el burofax, sino el aviso por escrito con el porcentaje. El burofax o el acuse solo sirven para probarlo. Sin ese aviso, cargar en el banco una renta más alta no basta para exigir la subida.
Cuándo mandarlo
Lo práctico es avisar en el mes anterior al aniversario, cuando ya se ha publicado el índice que toca. Un ejemplo:
- El contrato cumple año el 1 de noviembre de 2026. Ese día, el último IRAV publicado es el de septiembre, del 2,54 %, que el INE publicó el 14 de octubre.
- Sin un nuevo acuerdo, la subida es como mucho del 2 %.
- Si se avisa por escrito en octubre, la nueva renta se paga desde noviembre.
- Si se avisa el 10 de noviembre, se paga desde diciembre y noviembre queda sin subida. Esa diferencia no se puede reclamar después.
Quien recibe el aviso puede comprobar el porcentaje en la web del INE, que publica el IRAV cada mes.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.