¿Qué debe incluir un contrato de alquiler de vivienda?

La ley pide que diga quiénes lo firman, qué vivienda se alquila, la duración, la renta inicial y las demás cláusulas que se acuerden. En Cataluña hay que adjuntar además la cédula de habitabilidad, el documento oficial del precio de referencia del alquiler y, si procede, el certificado de eficiencia energética. Puede hacerse entre particulares y obliga igual que uno preparado por una agencia o firmado ante notario. Las cláusulas valen mientras no empeoren para el inquilino lo que dice la ley de arrendamientos urbanos.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Lo que tiene que decir y lo que conviene añadir

Según la ley de arrendamientos urbanos, en el contrato tiene que constar:

  • Quiénes son el propietario y el inquilino.
  • Qué vivienda se alquila, con sus anexos si los hay, como una plaza de garaje o un trastero.
  • La duración pactada. Si es inferior a cinco años, o a siete si el propietario es una sociedad u otra persona jurídica, el inquilino puede prorrogarlo año a año hasta llegar a ese mínimo. El alquiler temporal tiene sus propias reglas.
  • La renta inicial.
  • Las demás cláusulas que se acuerden.

Además, conviene que diga:

  • En qué estado está la vivienda al entrar, con un inventario y fotos. Sirve después para probar los daños que haya al salir. Desde el 8 de octubre de 2026, al devolver las llaves hay que firmar además un documento con el estado en que se entrega. Si no se firma o no recoge ningún daño, se presume que se devolvió en buen estado, salvo prueba en contrario.
  • Si la renta se actualiza cada año y cómo. Sin pacto, no se actualiza.
  • Si el inquilino paga los gastos de comunidad. Ese pacto solo vale por escrito y con su importe anual.
  • Si el propietario quiere poder recuperar la vivienda antes de los cinco años para que viva en ella él o un familiar de primer grado, como un hijo. La ley exige que esa posibilidad conste en el contrato.
  • La fianza y, si se pacta, la garantía adicional.

Lo propio de Cataluña

En Cataluña, la ley del derecho a la vivienda añade estas obligaciones:

  • Indicar en el contrato la última renta que se pagó por esa vivienda en los cinco años anteriores o, si procede, el precio máximo que resulta del sistema de referencia de precios del alquiler.
  • Adjuntar el documento oficial que acredita ese precio, la cédula de habitabilidad y, si procede, el certificado de eficiencia energética. El contrato tiene que mencionar también la cédula y el certificado.
  • Dejar constancia de la finalidad del contrato.
  • Si el propietario tiene la condición legal de gran tenedor, hacerlo constar.
  • Depositar la fianza en el INCASÒL en los dos meses siguientes a la firma e inscribir el contrato en su registro de fianzas.

Si falta algo de esto, el contrato sigue siendo válido, pero el propietario se expone a una multa.

Entre particulares

  • Se puede firmar sin intermediarios. No hace falta inscribirlo en el Registro de la Propiedad, aunque se puede.
  • Desde el 8 de octubre de 2026, si el inquilino pide que el contrato se haga por escrito, el propietario está obligado a hacerlo.
  • Las cláusulas que empeoran para el inquilino lo que dice la ley no valen, aunque se firmen. Desde esa misma fecha no se pueden incluir, entre otras, las que le cargan el IBI, un seguro de impago o una indemnización por irse antes de tiempo.
  • Desde entonces, esas normas rigen también para las viviendas de más de 300 metros cuadrados o con una renta anual de más de 5,5 veces el salario mínimo interprofesional anual, que antes se regían sobre todo por lo pactado.
  • Si usa un modelo de contrato, compruebe que está adaptado a la reforma de octubre de 2026.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.