¿Cuánto tarda en salir un juicio por herencia?

Depende sobre todo de si los herederos discuten el reparto. No hay estadísticas oficiales de lo que dura este juicio en concreto. El juicio para repartir la herencia, que la ley llama división judicial, tiene plazos legales cortos, como los dos meses que tiene el contador para proponer el reparto, pero el tiempo real lo marcan la carga de trabajo del juzgado, la valoración de los bienes y la oposición de algún heredero. Si todos aceptan la propuesta del contador, se acorta mucho. Si alguno se opone y después recurre, puede tardar más de un año y, a veces, varios.

José Manuel Alburquerque

Alburquerque Abogados

Los pasos del juicio

El Código Civil de Cataluña permite a cualquier heredero pedir al juez que reparta la herencia cuando no hay acuerdo entre ellos, salvo que el testamento encargue el reparto a un albacea o a un contador partidor, o que el testamento o un pacto entre los herederos prohíba dividir durante un tiempo. El procedimiento lo regula la Ley de Enjuiciamiento Civil, que es la misma en toda España. Antes de pedirlo, la ley exige, en general, intentar un acuerdo. Después, el juicio sigue estos pasos:

  • La solicitud al juzgado, con abogado y procurador.
  • La junta de herederos, que el letrado de la Administración de Justicia, el funcionario que lleva la tramitación en el juzgado, convoca para dentro de los diez días siguientes. En ella se elige al contador que hará el reparto y a los peritos que valorarán los bienes. Si no se ponen de acuerdo, se eligen por sorteo.
  • La propuesta de reparto, que el contador tiene que presentar en un máximo de dos meses desde que empieza a trabajar en ella. Si se retrasa, cualquier heredero puede pedir al letrado que le fije un plazo.
  • Diez días para que los herederos se opongan. Si nadie se opone, el letrado aprueba el reparto y manda protocolizarlo, es decir, incorporarlo a los archivos de un notario.
  • Si alguien se opone, una comparecencia ante el juez en los diez días siguientes para intentar un acuerdo. Si no lo hay, el asunto sigue como un juicio verbal, que termina con una sentencia.

Lo que lo alarga

Los plazos de la ley cuentan desde que se da cada paso, pero entre un paso y otro pasa el tiempo que necesite el juzgado. En la práctica, la duración depende sobre todo de estas cosas:

  • La carga de trabajo del juzgado, que decide cuándo se admite la solicitud, cuándo se celebra la junta y, si alguien se opone, cuándo hay fecha para el juicio.
  • La valoración de los bienes. Un piso se tasa pronto, pero un negocio, unas participaciones de una sociedad o unos bienes en el extranjero llevan más tiempo, sobre todo si los herederos discuten la tasación.
  • Las discusiones sobre qué bienes entran en el reparto, por ejemplo si un heredero debe dinero a la herencia. Si se forma inventario en el juzgado y alguien discute un bien, también se resuelve en un juicio verbal.
  • Los recursos. Si la sentencia se recurre ante la Audiencia Provincial, hay que sumar el tiempo de la apelación.

Otros pleitos de herencia, como la impugnación de un testamento o la reclamación de la legítima, se tramitan como cualquier otro pleito civil. Tampoco hay estadísticas oficiales de lo que duran y, con la apelación, suelen contarse en años.

Cómo acortarlo

Los herederos pueden ponerse de acuerdo en cualquier momento del juicio. Si lo piden juntos, el letrado da por terminado el procedimiento y pone los bienes a su disposición para que los repartan como hayan acordado.

En Cataluña, el testador puede prever en el testamento que, si los herederos no se ponen de acuerdo, el reparto lo decida un árbitro. Los herederos también pueden acordarlo entre ellos. Suele ser más rápido que el juicio, aunque tiene su propio coste.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.