¿Qué se puede hacer y qué se puede dejar en una plaza del garaje comunitario?
La plaza sirve para aparcar y lo que se puede hacer en ella depende sobre todo del título constitutivo, los estatutos y el reglamento de régimen interior de la comunidad. Si no dicen nada, en principio se puede dejar un coche, una moto o bicicletas mientras quepan dentro de las líneas. Lo que no se puede guardar, aunque los estatutos no digan nada, son productos que pongan en peligro el edificio, como gasolina, bombonas de gas o materiales inflamables. Usarla como trastero depende de los estatutos, pero acumular cosas aumenta el riesgo de incendio y puede dar problemas con el seguro.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueLo que dicen las normas de la comunidad
- El título constitutivo, la escritura que divide el edificio en pisos y locales, fija el destino de cada parte. Si dice que la plaza es para aparcar, ese es su uso.
- Los estatutos pueden limitar lo que se hace en las plazas, por ejemplo prohibir usarlas como trastero o como taller. Cambiarlos exige cuatro quintas partes de los propietarios y de las cuotas de participación, el porcentaje que tiene cada piso o local en el edificio. Mientras no se inscriben en el Registro de la Propiedad, no perjudican a quien compra sin conocerlos.
- El reglamento de régimen interior, que se aprueba por mayoría simple, regula el uso de las zonas comunes del garaje, como la velocidad, la circulación, el lavado de coches, los ruidos o dónde se dejan las motos y las bicicletas. Puede prohibir dejar objetos fuera de la plaza, en los pasillos o en las zonas de maniobra.
Estas normas obligan también a los inquilinos. Si el garaje es un solo local del que cada propietario tiene una parte con una plaza asignada, algo frecuente en Barcelona, mandan además las normas de uso que hayan acordado quienes lo comparten. Si ninguna norma lo prohíbe, en principio se pueden dejar en la plaza un coche y una moto, o bicicletas, mientras no salgan de las líneas ni estorben las maniobras de los demás.
Lo que no se puede guardar
El Código Civil de Cataluña prohíbe a propietarios y ocupantes las actividades que dañen o hagan peligrar el edificio. Guardar en la plaza gasolina, bombonas de gas, pinturas, disolventes u otros productos inflamables entra de lleno en esa prohibición, aunque los estatutos no digan nada.
Guardar otras cosas, como cajas, muebles o neumáticos, depende de lo que digan los estatutos y el reglamento. Aunque no lo prohíban, conviene no hacerlo. Los garajes se diseñan para aparcar coches y acumular objetos aumenta lo que puede arder en un incendio. Además, si hay un siniestro, puede dar problemas con el seguro.
Qué puede hacer la comunidad
Si un vecino guarda productos peligrosos o usa la plaza para algo que prohíben los estatutos, la presidencia tiene que exigirle que deje de hacerlo por un medio que deje constancia, como un burofax. Si sigue, la junta puede acordar demandarle por la vía del artículo 553-40 del código catalán, que regula las actividades prohibidas. El juez puede ordenar el cese, de inmediato si hay peligro. Si deja objetos en las zonas comunes, la comunidad puede exigirle que cumpla el reglamento de régimen interior y, si no lo hace, reclamarlo también en el juzgado. Antes de demandar, la ley exige intentar una negociación. Cerrar la plaza o instalar en ella un punto de recarga tienen sus propias reglas.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.