Si el contrato de temporada no tiene una causa, ¿pasa a ser un alquiler de vivienda habitual?

Sí. Desde el 8 de octubre de 2026, el contrato temporal que no recoge una causa real y que se pueda probar se trata como un alquiler de vivienda habitual desde el día en que se firmó. Probar la causa le corresponde al propietario, no al inquilino. No basta con escribir una causa cualquiera, porque, si es falsa o no se puede demostrar, el resultado es el mismo. En Cataluña, además, se presume que el alquiler es de vivienda permanente si la causa y su prueba no constan en el registro de fianzas del INCASÒL.

Alburquerque Abogados

José Manuel Alburquerque

Qué supone pasar a vivienda habitual

El contrato queda sometido, desde su firma, a todas las reglas del alquiler de vivienda habitual:

  • Una duración mínima de cinco años, o siete si el propietario es una persona jurídica, como una sociedad. Después vienen las prórrogas que prevé la ley.
  • En las zonas tensionadas, las declaradas así por la dificultad de acceder a la vivienda, los límites de renta del alquiler de vivienda, que hoy también rigen para el temporal. Lo cobrado por encima de esos límites se puede reclamar.
  • Las pequeñas reparaciones por el desgaste del uso diario pasan a ser del inquilino. En el alquiler temporal son del propietario.
  • El inquilino puede irse una vez pasados seis meses, avisando con treinta días, en lugar del mes y los diez días del alquiler temporal.

Otros casos en que el temporal se convierte

El contrato temporal también pasa a ser de vivienda habitual, desde el primer día, en estos casos:

  • Si dura más de doce meses sin que la causa lo justifique.
  • Si se encadenan más de dos contratos temporales seguidos entre las mismas partes y sobre la misma vivienda.
  • En Cataluña, si se prorroga sin que el inquilino acredite que la causa sigue y que tiene su residencia en otro lugar.

Aun sin estas reglas, los jueces pueden tratar como alquiler de vivienda habitual el contrato llamado de temporada que en realidad sirve para vivir de forma estable. Miran la finalidad real del contrato y la conducta de las partes, no el nombre que se le da.

Los contratos anteriores y cómo se hace valer

Los contratos de temporada firmados antes del 8 de octubre de 2026 siguen con su régimen hasta el final del plazo pactado. Eso no protege un falso contrato de temporada, porque ya antes de la reforma un juez podía corregir el contrato hecho para eludir la ley.

Si el inquilino cree que su contrato es en realidad de vivienda habitual, lo primero es decírselo por escrito al propietario. Si no hay acuerdo, puede pedir al juez que lo declare. Antes de demandar, la ley exige intentar una negociación, por ejemplo con una propuesta por escrito o con una mediación. Al propietario le conviene revisar sus contratos temporales y guardar la prueba de la causa de cada uno, sobre todo si los renueva con el mismo inquilino.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.