¿Tengo que dejar que enseñen el piso a compradores o a futuros inquilinos?
Solo si su contrato lo prevé. La ley de arrendamientos no obliga al inquilino a permitir visitas de compradores ni de futuros inquilinos, pero muchos contratos incluyen una cláusula que las admite, por ejemplo en los últimos meses o si el piso se pone a la venta. Esa cláusula le obliga, aunque el propietario tiene que usarla de buena fe, con aviso previo y en días y horas razonables. Si el contrato no dice nada, puede negarse. Muchas veces, de todos modos, le convendrá llegar a un acuerdo.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueSi el contrato prevé las visitas
- Tiene que permitirlas en los términos que diga la cláusula.
- El propietario o la inmobiliaria tienen que avisarle con tiempo y proponerle días y horas razonables. No pueden exigirle visitas a diario ni a cualquier hora.
- Puede estar presente. Si prefiere no estar, que conste por escrito quién entra y cuándo.
- Si se niega sin motivo, incumple el contrato y puede tener que indemnizar al propietario por el perjuicio que le cause.
Si el contrato no dice nada
Puede negarse. Aun así, para mantener una buena relación con el propietario suele convenir colaborar. Si acepta, pacte por escrito los días, las horas y si estará usted presente.
Lo que conviene saber
- Nadie puede entrar con los visitantes sin su permiso. Aunque el contrato prevea las visitas, si un día no les abre, el propietario no puede entrar por su cuenta, ni siquiera con su llave. Lo que puede hacer es reclamarle que cumpla.
- Para hacer fotos o vídeos del piso con sus cosas para el anuncio también hace falta su permiso.
- Que el piso se venda no le obliga, en principio, a irse. El comprador tiene que respetar su contrato y normalmente usted tiene derecho a comprarlo con preferencia, al mismo precio y en las mismas condiciones.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.