¿Cada cuánto tiene que pintar el piso el propietario?
Ninguna ley fija cada cuánto hay que pintar un piso alquilado. El propietario tiene que hacer las reparaciones necesarias para que la vivienda siga siendo habitable. Pintar solo para renovar su aspecto no es una de ellas. Sí le toca pintar cuando forma parte de la reparación de un daño que no causó el inquilino, como una humedad o una filtración. Al irse, el inquilino tampoco tiene que pintar por el desgaste normal, pero sí responde de los daños que pasen de ese desgaste.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueDurante el contrato
- El propietario tiene que pintar cuando lo exige una reparación que le corresponde, por ejemplo después de arreglar una humedad, una filtración o una tubería empotrada, si el daño no lo causó el inquilino.
- Renovar la pintura solo por estética no le obliga, salvo que se haya pactado.
- Si el daño en la pintura lo causó el inquilino o alguien de su casa, el arreglo le toca al inquilino.
- En el alquiler temporal, el que se hace por una causa concreta como un traslado de trabajo o unos estudios, la conservación de la vivienda corresponde al propietario aunque el contrato diga otra cosa, incluidas las pequeñas reparaciones que en el alquiler habitual paga el inquilino. Esto vale para los contratos firmados o renovados desde el 8 de octubre de 2026. En los de temporada firmados antes, que siguen con su régimen hasta que acaben, las pequeñas reparaciones pueden seguir siendo del inquilino.
Al acabar el contrato
- El inquilino tiene que devolver el piso como lo recibió, salvo lo que se haya deteriorado con el paso del tiempo. Por eso no tiene que pintar por el desgaste normal, como la pintura que ha perdido color con los años.
- Sí responde de lo que pase de ese desgaste, como las manchas de humo, los dibujos, los golpes o las paredes pintadas de otro color sin permiso. El propietario puede descontar de la fianza lo que cueste repararlo.
- Muchos contratos dicen que el inquilino tiene que pintar el piso al irse. Antes de firmar, conviene que esa cláusula diga con claridad qué estancias, de qué color y en qué casos.
Cómo evitar discusiones
Lo que más ayuda a las dos partes es hacer fotos con fecha de cada estancia al entrar y adjuntarlas al contrato. Si al entrar no se deja constancia del estado del piso, la ley presume que el inquilino lo recibió en buen estado, así que será él quien tenga que probar que la pintura ya estaba mal. Al salir, conviene firmar un documento con el estado de la vivienda, que la ley exige desde el 8 de octubre de 2026, al menos en los contratos firmados o renovados desde entonces. Sin él, o si no recoge ningún desperfecto, se presume que el piso se devolvió en buen estado, salvo que se demuestre lo contrario.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.