¿Qué es mejor, llegar a un acuerdo o ir a juicio?

Depende de cada caso. Un acuerdo da certeza y rapidez, cuesta menos y permite que las partes decidan el resultado, por ejemplo un pago a plazos. Un juicio puede darle todo lo que pide o nada, suele tardar y costar más y, aunque gane, puede no recuperar todos sus gastos ni llegar a cobrar. El juicio tiene sentido sobre todo cuando lo que le proponen queda muy lejos de lo que probablemente obtendría o cuando la otra parte no negocia de buena fe. Para decidir, compare la propuesta con una estimación realista de lo que conseguiría en el juicio, descontando el coste, el tiempo y el riesgo de perder.

José Manuel Alburquerque

Alburquerque Abogados

Lo que juega a favor de un acuerdo

Un acuerdo suele convenir más de lo que parece, también a quien cree tener razón. Estas son sus ventajas:

  • Certeza. Las partes saben desde el primer día qué van a pagar o a cobrar, sin depender de cómo valore el juez las pruebas.
  • Tiempo. Un pleito puede durar meses o años, más si hay recursos. Un acuerdo puede cerrarse en semanas.
  • Coste. Cada parte paga a su abogado, a su procurador y a sus peritos. Quien gana del todo suele cobrar las costas de la otra parte, pero con un tope y sin que siempre cubran todo lo gastado.
  • Cobro. Una sentencia favorable sirve de poco si el deudor no tiene bienes. Un acuerdo que el deudor puede cumplir, por ejemplo con pagos a plazos, a veces asegura más el cobro.
  • Discreción y relación. Lo que se habla para llegar a un acuerdo es confidencial, mientras que el juicio es público. Además, el acuerdo facilita seguir tratando con la otra parte, algo que importa entre socios, vecinos o familiares.

Cuándo puede convenir el juicio

El acuerdo no siempre es la mejor salida. Puede convenir más el juicio en casos como estos:

  • Si la propuesta queda muy por debajo de lo que, con las pruebas que tiene, es probable que obtenga.
  • Si la otra parte solo busca ganar tiempo o no cumple lo que promete.
  • Si el asunto plantea una cuestión que conviene que decida un juez, por ejemplo porque se repetirá en otros casos.
  • Si le reclaman algo que no debe y puede demostrarlo.

Ir a juicio tampoco cierra la puerta al acuerdo. Las partes pueden pactar en cualquier momento del pleito, incluso el mismo día del juicio. Si lo hacen, pueden pedir al juez que apruebe el acuerdo.

Cómo decidir

Antes de decidir, pida a su abogado una valoración franca de las probabilidades de éxito, de lo que costará el pleito y de lo que tardará. Con ella podrá comparar la propuesta con lo que razonablemente obtendría. Tenga en cuenta además que la ley exige, en general, intentar un acuerdo antes de demandar. Desde 2025, negarse a negociar sin motivo puede costar caro en las costas, incluso a quien gana el pleito.

Si llegan a un acuerdo, pónganlo por escrito con todo detalle, también qué pasa si no se cumple y quién paga los gastos. Si se firma en escritura pública ante notario, se podrá exigir su cumplimiento en el juzgado sin un juicio previo.

Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.