¿Quién paga el cambio de las bajantes?
La bajante general, la tubería que baja por el edificio recogiendo el agua de varios pisos, es un elemento común aunque pase por dentro de uno de ellos. Su cambio lo aprueba normalmente la junta y lo pagan todos los propietarios según su cuota de participación, también los que no la usan, salvo que los estatutos digan otra cosa. El tramo que va desde los aparatos de un piso hasta el empalme con la bajante general solo sirve a ese piso y lo paga su dueño. Lo que haya que romper en las viviendas para hacer la obra lo repone la comunidad.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueLo común y lo de cada piso
Según el Código Civil de Cataluña, las instalaciones y los servicios que se destinan al uso de la comunidad son elementos comunes, es decir, partes del edificio que pertenecen a todos. Por eso los tribunales suelen tratar como común la bajante general aunque pase por dentro de un piso, porque sirve a varios.
En cambio, el ramal que lleva el agua desde el inodoro, el fregadero o la bañera de un piso hasta el empalme con la bajante solo sirve a ese piso. Es de su dueño, que tiene que conservar las instalaciones de su vivienda y paga su reparación o su cambio. Si hay discusión sobre dónde acaba lo común, lo deciden los técnicos y, en último término, los jueces caso por caso.
Quién lo aprueba y cómo se reparte
Cambiar las bajantes es una obra de conservación. Si no está prevista en el presupuesto, la aprueba la junta por mayoría simple, que fija también su importe y, si hace falta, una derrama, es decir, una cuota extraordinaria para pagarla. Si la avería es urgente, el administrador puede encargar la reparación y dar cuenta enseguida a la presidencia. Si las bajantes son antiguas y de fibrocemento, pueden contener amianto. En ese caso, su retirada tiene que hacerla una empresa especializada e inscrita para trabajar con amianto.
Cada propietario paga según su cuota de participación, el porcentaje que tiene su piso o local en el edificio, aunque no vierta a esa bajante. No usar un elemento común no exime de pagar su mantenimiento, salvo que el título de constitución o los estatutos eximan de ese gasto concreto o fijen otro reparto. Así, el local que tiene su propio desagüe paga igual si los estatutos no dicen nada.
Lo que se rompe en las viviendas
Para cambiar la bajante suele haber que abrir paredes, falsos techos o alicatados de los pisos por los que pasa. Cada propietario tiene que permitir la obra si no hay otra forma razonable de hacerla. A cambio, la comunidad le compensa los daños y repone lo que se rompa, como parte del coste de la obra que pagan todos. Si un vecino tapó la bajante con acabados caros o sin dejar un registro para llegar a ella, puede discutirse hasta dónde paga la comunidad.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.