¿Cuáles son las negligencias médicas más habituales?
No hay una estadística oficial y reciente que permita ordenarlas por frecuencia en España o en Cataluña. Lo que sí se ve en los tribunales es que se repiten unos mismos tipos de casos. Son los errores y retrasos de diagnóstico, las complicaciones de las operaciones, los problemas en el parto, los errores de medicación y de anestesia, las infecciones contraídas en el hospital y la falta de información sobre los riesgos. Ninguno de ellos es una negligencia por sí solo, porque hay que probar que se actuó mal y que eso causó el daño.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueLos casos que más se repiten
Sin ningún orden de frecuencia, son casos como estos:
- Errores y retrasos de diagnóstico, como un cáncer, un infarto, un ictus, una apendicitis o una fractura que no se detecta a tiempo, muchas veces en urgencias.
- Altas de urgencias precipitadas y resultados de pruebas que nadie revisa ni comunica al paciente.
- Errores en una operación, como lesionar un órgano cercano, dejar material dentro del cuerpo u operar el lado equivocado.
- Problemas en el parto, sobre todo por no vigilar bien el estado del bebé o por retrasar una cesárea necesaria.
- Errores de medicación, como una dosis equivocada o un fármaco al que el paciente tenía una alergia conocida.
- Errores en la anestesia o en la vigilancia del paciente mientras está anestesiado.
- Infecciones contraídas en el hospital por fallos de higiene o de prevención.
- Falta de información sobre los riesgos o las alternativas antes de una operación o de un tratamiento.
- Tratamientos dentales y de cirugía estética, en los que además se suele discutir lo que se prometió.
Por qué no basta con que el caso se parezca
Que un caso se parezca a uno de estos no significa que haya negligencia. Muchas complicaciones son riesgos propios de la intervención, que pueden aparecer aunque todo se haga bien. Un diagnóstico difícil tampoco es un error si con los datos de aquel momento no se podía llegar a él. Para que haya negligencia hay que probar, normalmente con el informe de un perito médico, que se actuó por debajo de la buena práctica y que eso causó el daño o quitó al paciente una posibilidad real de evitarlo.
Si cree que es su caso
- Pida una copia completa de su historia clínica. La primera es gratuita. Pedirla no detiene el plazo para reclamar.
- Guarde los informes, las recetas, los mensajes y las facturas. Apunte las fechas y los nombres de quienes le atendieron.
- Consulte con un abogado y con un perito médico antes de reclamar, para saber si el caso tiene base.
- No deje pasar el plazo. Si le atendieron a cargo de la sanidad pública, es de un año desde la curación o la estabilización de las secuelas. En la privada, el más corto que puede aplicarse es de tres años si el hecho ocurrió en Cataluña y de un año fuera de ella, aunque lo prudente es reclamar por escrito dentro del primer año.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.