¿Qué pasa si el inquilino hace obras sin permiso?
Si son obras que cambian la distribución o la estructura de la vivienda, o que disminuyen su estabilidad o su seguridad, el inquilino necesita el permiso del propietario por escrito. Si las hace sin él, el propietario puede pedir la resolución del contrato, es decir, que se dé por terminado y le devuelvan el piso. También puede esperar al final del contrato y elegir entre exigir que deje la vivienda como estaba o quedarse con la obra sin pagar nada. Si la obra pone en riesgo la estabilidad o la seguridad, puede exigir que la deshaga enseguida.
Alburquerque Abogados
José Manuel AlburquerqueQué obras necesitan permiso
Necesitan permiso escrito las que modifican la configuración de la vivienda, como tirar o levantar tabiques, mover la cocina o el baño, cerrar una terraza o cambiar las ventanas. También las que disminuyen su estabilidad o su seguridad. Los arreglos y las mejoras menores que no alteran la vivienda no necesitan permiso, aunque al final el inquilino tiene que devolverla como la recibió. Si la obra toca elementos comunes, como la fachada, hace falta además la autorización de la comunidad. Un ejemplo habitual es instalar un aparato de aire acondicionado en la fachada.
Hay una excepción. El inquilino puede hacer, avisando antes por escrito, las obras interiores que necesite para adaptar la vivienda a una discapacidad o a la edad de más de setenta años, suya o de quienes viven con él. Al acabar el contrato, si el propietario lo pide, tiene que dejarla como estaba.
Lo que puede hacer el propietario
- Dejar constancia de las obras, con fotos o con un acta notarial. Para entrar a comprobarlas necesita el permiso del inquilino.
- Requerirle por escrito que las pare o que deje las cosas como estaban.
- Pedir la resolución del contrato. Antes de demandar, la ley exige intentar una negociación.
- Si el contrato sigue, exigirle al final que reponga la vivienda a su estado anterior o quedarse con la mejora sin pagar nada. Si la obra afecta a la estabilidad o la seguridad, puede exigir que la reponga de inmediato.
- Si al final no la repone, descontar de la fianza lo que cueste hacerlo y dejarlo anotado en el documento que se firma al entregar las llaves.
Cómo evitar el problema
Lo más seguro para las dos partes es que el permiso conste por escrito antes de empezar. Conviene que diga qué obra se autoriza, quién la paga y si al final habrá que deshacerla. Así se evitan discusiones al terminar el contrato y al devolver la fianza.
Esta respuesta tiene una finalidad didáctica y ofrece una primera orientación sobre la cuestión planteada. Cada asunto presenta circunstancias y matices propios que requieren una valoración individual. Por ello, antes de tomar decisiones con consecuencias relevantes, conviene consultar con un profesional y no basarse únicamente en esta información. El asesoramiento personalizado permite aplicar estas explicaciones al caso concreto y valorar las opciones disponibles con mayor seguridad.